Nuestro cuerpo NO está diseñado para cantar

Seguramente, como amante de la música, te has encontrado cantando en la ducha o quizás eres un cantante profesional. En ocasiones, tu propia laringe, donde residen tus valiosas cuerdas vocales, parece ponerte obstáculos en el camino. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué? La respuesta se encuentra en la sorprendente verdad de que nuestra laringe no fue primordialmente diseñada para cantar. En este artículo, desentrañaremos las tres funciones esenciales de la laringe y cómo estas, originalmente destinadas a la supervivencia, pueden complicar nuestra pasión por el canto.

La Laringe y sus Funciones Clave:

1. Prevención de la Asfixia:

La primera y, posiblemente, la más crítica función de nuestra laringe es garantizar que no nos ahoguemos. La epiglotis, una pequeña pieza de tejido que se encuentra justo encima de nuestras cuerdas vocales, tiene el papel vital de asegurarse de que cuando comemos o bebemos, los alimentos y líquidos sean dirigidos al sistema digestivo y no a los pulmones. Seguro que has experimentado ese momento incómodo en el que toses mientras comes o bebes, causado por una pequeña falla en esta función. La tos es una respuesta de supervivencia que expulsa rápidamente cualquier partícula de comida que pueda haber entrado en los pulmones.

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2. Comunicación Humana:

La segunda función esencial de la laringe es la comunicación. A través de nuestras cuerdas vocales, el aire fluye y crea vibraciones que los articuladores transforman en lenguaje. Este lenguaje es la herramienta fundamental que utilizamos para expresar pensamientos, sentimientos y solicitar ayuda, es decir, comunicarnos. La comunicación es esencial para nuestra supervivencia en la sociedad humana.

3. Soporte para la Fuerza Corporal:

La tercera y no menos importante función de la laringe es proporcionar soporte para mantener la presión del cuerpo. Esto se conoce como la «maniobra de Valsalva». Cuando nuestra laringe se cierra y mantiene la presión del aire, podemos realizar esfuerzos físicos, como dar a luz, eliminar desechos o levantar objetos pesados. Sorprendentemente, la fuerza del cuerpo depende en gran medida de esta pequeña parte del aparato fonador.

Conclusión:

En resumen, nuestra laringe tiene tres funciones principales: prevenir la asfixia, facilitar la comunicación y mantener la fuerza corporal. Estas funciones, originalmente diseñadas para la supervivencia, pueden dificultar la tarea del canto. Comprender por qué nuestra laringe reacciona de cierta manera al cantar nos ayuda a apreciar la complejidad de esta parte de nuestro cuerpo y cómo debemos entrenarla para lograr el control deseado en el canto.

 

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